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Un indio como tú y yo

Un indio como tú y yo

Erna Sassen
Martijn van der Linden
Traducción: Gustau Raluy
140 páginas
12,5 x 20,30 cms.
ISBN: 978-84-17383-45-9
16,50 €
Takatuka novelas

Boaz es un chico solitario fascinado por los indios y por los ponis. En el colegio no tiene amigos y tiende a perderse en sus pensamientos. Hasta que llega una nueva alumna, Aisha. No sabe hablar su idioma, pero está claro por su aspecto que es india; además, se sabe comunicar por dibujos, como los indios.

Boaz es ahora el niño más feliz del mundo, hasta que a su padre se le ocurre la idea de cambiarlo de clase. Pero también Aisha parece tener problemas en casa, cada día se la ve más cansada.

Erna Sassen entrelaza de manera brillante, en un texto breve pero de gran intensidad, temas tan dispares como la soledad, la amistad, la imaginación, el primer amor, los sioux, la religión, los mayas, la guerra, los refugiados y el racismo. El relato es de una profunda ternura, no exenta de momentos de humor. Las ilustraciones con motivos indios de Martijn van der Linden le dan al texto una ambientación perfecta.

Seleccionado para la XVI edición del Premi Atrapallibres


Texto

Erna Sassen (Berverwijk, Países Bajos, 1961) es conocida inicialmente por sus papeles en series de la televisión holandesa y en el teatro. Debutó como autora de novelas juveniles en 2004. Desde entonces ha publicado doce novelas, tres de las cuales para un público adulto. En 2018 obtuvo en su país el prestigioso premio De BruutTAAL Gouden Lijst.      ... más

Ilustración

Martijn van der Linden (Zeeland, Países Bajos, 1979) estudió Bellas Artes y se especializó en ilustración. Ha trabajado como diseñador editorial. Sus libros se han publicado en más de doce países. Entre otros, ha ganado en su país los premios Woutertje Pieterse al mejor libro para niños y el Gouden Penseel.  ... más

Reseñas

«El protagonista de esta historia está tan obsesionado por los indios de norteamérica que, cuando llega una niña nueva al cole, piensa que es india. Boaz sueña, juega, decora su habitación y se empapa de la cultura india. Su gran imaginación lo hace tener pocos amigos en la escuela, pero su gran comunicación con su abuela parece resistir la presión de los padres por ser "normal". La fantasía de Boaz con la niña Aisha le lleva a pensar que es de los sioux y esto crea una gran afinidad con ella. Sin embargo, en un mundo donde los adultos toman decisiones que afectan a los niños, los protagonistas deberán aprender a vivir con ellas. Una prosa sencilla para una historia en la que las esquemáticas ilustraciones de von der Linden se mezclan con los textos como si estuviera incluyéndonos a todos en la cabeza de Boaz.» Ana Garralón, Anatarambana

«Bellísimo libro sobre la amistad, el respeto entre culturas diferentes, lo parecidos que podemos ser con una persona de otras tierras y diferentes de alguien de nuestra misma familia. [...] Boaz es un niño diferente. Él encuentra su solaz en sus conocimientos de los indios; y compañía con su querida y comprensiva abuela. Se da cuenta de que ha estado muy solo cuando conoce a Aisha. Entre ellos se establece una conexión: la niña no habla y por tanto no está introducida con sus compañeros. De algún modo a él le pasa algo parecido: no consigue esa introducción con los compañeros. Así que por algo tan sencillo como es a veces la necesidad mutua (qué lista la profesora Annet; cuán importante es siempre una profesora así en la vida de los niños), los niños establecen un vínculo. Un vínculo de empatía y de aceptación del otro. Boaz no quiere cambiar a Aisha. Y Aisha tampoco a Boaz. A pesar de que Boaz no entiende mucho, es lo suficientemente sensitivo para percatarse de que Aisha no quiere hablar de nada relacionado con la muerte. [...] Con la valentía de Aisha y la ayuda de su abuela Boaz va creciendo en el libro. Descubre cosas: que en el mundo hay guerras; que los indios pueden estar en cualquier parte. Y, como en todo libro de autoconocimiento y crecimiento personal, tiene que haber un acto de valentía final. Boaz habla con su padre. Puede parecer un acto pequeño. Pero no lo es. Todos sabemos que no lo es. El libro (es un libro, no un álbum ilustrado) no sólo está salpicado de bellísimo dibujos. La maquetación es excelente porque tenemos hojas en negro, tierra o blanco (como los primeros colores que usaron los mayas). Hay símbolos importantes (buscadlos, debajo del texto) que tienen que ver con lo que se está contando. Y, además, acabas sabiendo muchísimo de los mayas.» El tigre que vino a leer

«Boaz es un niño sensible que posee una gran imaginación, sus tendencias soñadoras hacen que frecuentemente se aburra en clase como una ostra. Sus inquietudes y pensamientos le hacen sentirse solo y un poco freak. Le encanta todo lo relacionado con los indios norteamericanos y tras devorar libros sobre ellos pasa las tardes jugando a ser un piel roja. Su vida cotidiana cambia cuando aparece una nueva compañera de mirada temerosa y asustadiza, Aisha. Al realizar un trabajo juntos descubre que tal vez podría pertenecer, por determinadas habilidades e indicios, a la tribu de los Sioux. Inmediatamente surge una afinidad que solo su ambicioso padre, que desea un futuro brillante para el protagonista, será capaz de truncar. A lo largo de la narración, hilada con inteligencia, afloran temas por desgracia presentes en la sociedad actual como el drama de los refugiados, en pasajes que incorporan algunas reflexiones de gran valor en torno al valor de la amistad, la búsqueda de la propia identidad o las heridas que provoca la soledad. También se incorporan informaciones concisas y amenas, a través de cuadros resaltados en tonos rojizos en distintos capítulos, sobre las tradiciones, la mitología de los indios norteamericanos o la historia del pueblo maya. Todo ello con una curiosa y llamativa disposición gráfica bicolor jalonada de ilustraciones que simulan la simbología y estética tradicional de aquellas tribus, a cargo del artista holandés Martijn van der Linden.» Canal Lector ★★★★★

«Boaz es un niño que disfruta en su casa-árbol, en las dunas, a orilla del lago, y le gusta hacer muchas cosas, en silencio. Otras no le gustan, como jugar al fútbol, y quizás por eso no tiene amigos aunque es igual, se los inventa para que su mamá se quede tranquila cuando se va jugar a las dunas. En casa de su abuela tiene organizado un museo con cosas encontradas en la playa y plumas de ave que le regalan sus padres cuando va superando etapas de su crecimiento personal. Cuando lleva al museo una preciosa pluma que le ha regalado su papá, le lee a su abuela la nota que venía con ella: "Para Boaz. Porque tiene el coraje de luchar por su felicidad". Boaz no entiende muy bien lo que significa, pero tú, cuando termines de leer este libro, si entenderás este mensaje. Te adelanto que tiene que ver con Aisha, una niña siria refugiada en Holanda y, en general, con los sentimientos y la amistad que ha brotado entre ambos. Se intercalan ilustraciones en negro, blanco y rojo, que evocan los petroglifos y los grabados de arte rupestre, en armonía con el entrañable relato sobre la amistad, la soledad, el primer amor, los sioux o el racismo, escrito con un lenguaje que rezuma frescura y espontaneidad en todas las páginas.» Lupa del Cuento ★★★★★